Rechazo del pecho. Huelga de lactancia

Alimentación durante el primer año de vida

Alimentación durante el primer año de vida

 

En ocasiones los bebés pueden rechazar el pecho, incluso cuando ya maman con normalidad, y esto puede deberse a multitud de causas. Si logramos averiguar el motivo que lo genera, tendremos la solución del problema.

Los recién nacidos son capaces de encontrar el pecho de su madre y hacer una toma espontánea en las primeras dos horas tras el parto. Suele ocurrir que después de esta primera toma se quedan adormilados durante horas, a veces 8-10 horas, y apenas maman; esto es perfectamente normal. Si en este tiempo se intenta poner al niño al pecho, probablemente no lo cogerá. En estas situaciones se habla de un falso rechazo. Hay que intentar despertarle con caricias y besos y ponerlo en contacto piel con piel, de esta forma, cuando se despierte tendrá el pecho a su alcance.

Puede ocurrir que los bebés sólo quieran mamar de un pecho cada vez, a veces quieren el segundo y a veces no. En este caso también estamos ante un falso rechazo. Lo que ocurre es que se quedan totalmente satisfechos con el primero y no necesitan seguir comiendo, su hambre se ha saciado.

Si sólo quieren comer del mismo pecho siempre, negándose a mamar del otro, puede ser que:

  • La postura sea inadecuada y dificulte el agarre.
  • El pezón sea plano o demasiado grande y no quepa en la boca del niño.
  • El bebé tenga dolor de oído, fractura de clavícula, molestias por la vacunación, un hematoma en la cabecita tras el parto, etc.
  • La madre tenga una mastitis, lo que condiciona un cambio en el sabor de la leche (más salada).

Para que el niño pueda tomar de los dos pechos se puede intentar:

  • Cambiar la posición para dar el pecho que rechaza para no provocar ingurgitación y no disminuir la producción de leche en esa mama.
  • Recomendar que la madre haga mucho contacto piel con piel  y sacar la leche del pecho.
  • En cualquier caso, hay que proporcionar tranquilidad a la madre y confianza en que su bebé sabe cómo engancharse y ella cómo ayudarle a hacerlo…

Si rechazan ambos pechos puede ocurrir que:

  • Haya tenido una experiencia desagradable (sondajes, aspiración…) que producen rechazo momentáneo de la toma.
  • Se hayan producido cambios en las rutinas: incorporación de la madre al trabajo, obras en casa, mudanzas, viajes, visitas inesperadas, inicio de la guardería…
  • La madre esté embarazada o tenga la regla, lo que puede variar el sabor de la leche.
  • Haya cambiado el olor de la madre, por el empleo de nuevos jabones, perfumes, desodorantes, por sudor excesivo…
  • Se haya producido un ruido fuerte o un movimiento brusco mientras el bebé estaba mamando, etc.

Las claves para superar el rechazo son armarse de paciencia, intentar averiguar la causa y, como casi siempre que hay discrepancias interpersonales, mucho amor, respeto hacia la otra persona y contacto físico (piel con piel).

Información procedente del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

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